martes, 15 de septiembre de 2009

El contraste de mi barrio y el segundo día de Clases… emociones encontradas

El contraste de mi barrio y el segundo día de Clases… emociones encontradas

http://diarios-de-paris.blogspot.com/


Hace 10 minutos acabo de sentir el contraste que tanto veo en mi barrio. Escribo esta nota, lo acepto, un poco asustado… no me da pena aceptarlo porque pienso que a todos se hubieran sentido así.

Estoy así no tanto por lo que paso, sino por lo que pensé que pudo haber pasado.

Estaba terminando mi recorrido de la mañana, tomando las últimas fotos, cuando me acerco a una plaza y tomo la última… camino enfrente y veo a un negro (lo digo así no por racismo sino porque eso son, negros).

Acepto que venía desprevenido, traía mis audífonos y venía vestido como los fachos (el racista blanco común y corriente) con mi chamarra negra, audífonos y caminando con los pies entreabiertos (como en el estadio).

Reaccioné en instantes y crucé la calle, el intentó hacer lo mismo para bloquearme y cuando me dí cuenta al esquivarlo ya tenía a otro negro (este gordo) gritándome que le diera la cámara.

Esto a plena luz del día y 20 metros del mercado, justo en mi calle.

DAME LA CAMARA – me dijo el gordo

Pensé lo peor y en verdad se me quebró la voz (no lloroso sino de preocupación, mi expresión era la de un pescado que lo sacan del agua, en este caso de mi música), estaba muy nervioso pero estaba dispuesto a pelear (aunque me hubieran puesto la madriza de mi vida, no crean que la hago de peleador) o bien a correr todo menos entregar la cámara así de la nada… pero antes de correr traté de dialogar.

QUE PASA- le dije

¡BORRA TODO, BORRA TODO! – me dijo el negro gordo, atrás el negro alto y de vista pude ver lo que parecía una muchacha (venía con ellos, otra negra).

Ahí es cuando entendí. Habían pensado que los estaba fotografiando… las cosas se ponía peores, porque es más fácil enfrentar a un ladrón sin cerebro que a alguien que se siente acomplejado, ofendido y que te puede hacer una locura.

CALMATE, MIRA, SON LOS PAJAROS, LE TOME AL PARQUE Y A LOS PAJAROS – seguía insistiendo

¡BORRA TODO, BORRALAAAS! – seguía el negro

No estaba dispuesto a borrar todas mis fotos, puede ser una tontería, pero ya había avanzado tanto el dialogo, que aunque temblando esquive el manotazo que le quiso dar a mi cámara para quitármela.

De lejos le enseñé las fotos y le insistí en que no pasaba nada… fue ahí cuando la muchacha intercedió por mí y le dijo que se calmara, que no había hecho nada de malo.

El imbécil se despidió de mi diciéndome que estaba bien, que tuviera una buena jornada… no se qué pasó la verdad.

Me sentí tan débil por unos instantes, la seguridad con la que caminaba por las calles en un segundo no valía para nada… como cuando chocas tu carro y vuelves a manejar al día siguiente, algo así sentí.

Me sentí inseguro por primera vez, tan cerca y tan lejos de donde vivo… sin embargo me asustó más el hecho de estar dispuesto a enfrentarlos o a correr sabiendo que eran más y al riesgo que me exponía.

No sé cómo explicarlo, estaba asustado, pero no acobardado

Todo fue muy rápido, no sé si me precipité en mi preocupación, pero si el primer negro me hubiera pescado (por que iban a arrebatarme la cámara antes de tomar distancia) no se qué hubiera pasado.

Inclusive no sé todavía si me intentaron asaltar o solo querían fregarme

Quisiera solo decirles que mi segundo día va muy bien, que todo es excelente y que disfruté como nunca esta clase de Ética en los Negocios, con auténticos debates.

Me moría de ganas de contarles que la clase es genial, que tenemos que presentar casos y discutir puntos de vista, que solo falta Diezmartínez para que la clase fuera la mejor.

Que mi equipo de ética, como dijo Anahí, también parece chiste de “erase una vez un mexicano”… pero que esta vez consta de una Colombiana, una Ucraniana y el Mexicano (yo).

Pero esto no puede ni debe detener la visión que tengo y mi ilusión… es en estos momentos donde pienso que nada me va a detener en esta experiencia, y como les dije antes, París no es solo la Torre y las cosas bonitas, sino una experiencia completa.

En pocas palabras, en estos momentos demuestro que no es solo palabrería lo que escribo en mis notas, o no es solo “versos bonitos”… todo lo que digo lo pruebo, siento y lo demuestro en la calle.

Todo bien, les mando un abrazo, ya vendrán mejores notas.

PD. Papá, si lees esta nota no se la enseñes a mi mamá… Ale si ves esta nota no se la enseñes a mi abuela

2 comentarios:

  1. Javi di con tu Blog y me gusta como escribes.. y se perfectamente como te sientes...; aveces pasas pero luego aprendes... un abrazo
    Maria

    ResponderEliminar