lunes, 14 de septiembre de 2009

Llueve en París… El primer día de clases

Llueve en París… El primer día de clases

http://diarios-de-paris.blogspot.com/

Nadie escucha las canciones, pero esta vez les traigo dos

Canción: Quand la pluie tombe (recomiendo buscar los lyrics, como paroles en google y traducirlas)
Autor: S-Kyz

Canción: Have you ever seen the rain?
Autor: Credence


Llueve en Paris, la lluvia cae sobre los viejos adoquines de las calles y el cielo se torna entre anaranjado y gris, para después ver caer la noche.

Me encanta ver llover, soy una persona que comprende exactamente todo lo que sucede en la naturaleza, pero que no deja de sorprenderse por el hecho de ver caer agua del cielo, ni deja de sorprenderle un atardecer.

Son cosas tan comunes que me gusta a veces ponerme en el lugar de un marciano o una persona ciega que puede verlo por primera vez… o bien en el lugar de un desahuciado que lo verá por última vez. Solo así le podemos dar valor a cosas tan sencillas pero que a la vez son únicas.

Admito que por las tardes y la noche me gusta salir mi cochera y ver como cae el agua, así que se podrán imaginar cómo estaba hoy cuando empezó a llover. Sin embargo no había tiempo y tenía que moverme del hotel en donde esta mi familia (el viaje de los Llausás merece una nota aparte, pero como no ha terminado puede esperar) a mi pecera, lo cual me toma 30 minutos.

Hoy fue un buen día, parece que la derrota del París Saint Germain les pesó más a los diarios parisinos que a mí. Tal vez fue porque en 5 minutos todo se perdió, pero los diarios usaban palabras como “desastroso” “tragedia” o bien “París se rompe en 5 minutos” y demás cosas.

Pero entre todo eso rescato una frase que leí en Le Parisien y que pienso adoptar para mí: “C’est dans les défaites qu’on se forge un âme. C’est dans ces moments-là que nous saurons si nous sommes forts ou non”

“Es en las derrotas donde nosotros forjamos un alma, es en estos momentos donde nosotros sabremos si somos fuertes o no” es la traducción. Con esta pequeña lección, comenzó mi día, tal vez no ganen demasiado pero aquí en Paris se aprende hasta del futbol.

A una semana de haber llegado, puedo decir que me siento parte y estoy consciente que soy un habitante más de esta ciudad, aunque es bastante raro estar con mi familia en los centros turísticos y recordar que estas no son vacaciones. Que no estoy aquí para ver Notre-dame o la Torre Eiffel, que tengo que pasar por los campos elíseos y el arco de triunfo no para tomarme la foto, sino para recortar la distancia a casa tomando el metro de la línea 1.

Es extraño dejarlos por ahí y volver a mi realidad e irme a la escuela, o bien dormir en el cuarto del hotel con ellos y después venir a mí casa para tomar ropa o limpiar.

Hoy era el primer día de clases, había muchas expectativas en este día que tanto había esperado.

Y no me equivoqué, estar en la American Business School de Paris es la mejor opción que he tomado durante mi carrera. Comparto clases con estudiantes de más de 20 países y puedo ver 20 diferentes maneras de ver el mundo, convivir y conocer la realidad, los problemas y muchas cosas del mundo real.

Hoy tuve Mercadotecnia Internacional, en un salón que es un mini anfiteatro, como en las películas americanas donde hay un pequeño óvalo y en el centro está la maestra, mientras que todos pueden opinar, tomar la palabra, debatir etc.

La participación vale el 25% del curso, por lo que las discusiones, rondas de opiniones y comentarios en verdad son excelentes.

Tienes que defender tus puntos de vista, hacer comentarios que las demás personas no sepan o simplemente hacerte notar a ti y a tu país, tal y como me pasó hoy donde tuve que explicar la situación de México. Literalmente el curso es INTERNACIONAL, y el nombre va mucho más allá de la palabra. Hay estudiantes que participan activamente con comentarios y prácticamente están representando a su país… yo seré uno de ellos, ya que no pienso dejar abajo la imagen de mi país en este curso (los que me conocen sabrán lo que pienso de mi país y cuanto lo quiero, así que ya se imaginarán el salón).

Hoy se repartieron los grupos de trabajo, y más que grupos, parecía el sorteo de la copa del mundo, ya que agarraron a 6 holandeses para que cada uno formara los equipos cada vez que la maestra dijera el nombre de los alumnos.

“Esto parece un mercado de esclavos” dije en broma y en voz alta, ya que la maestra decía la nacionalidad y el nombre y los equipos tomaban al alumno.

En una ocasión la maestra estaba contando las nacionalidades y dijo: “Los Mexicanos son excelentes trabajadores y muy buenos” lo que provocó algunas risas en el salón, y la maestra reiteró que no era una broma y que lo decía en verdad… aunque sea broma, vamos a callar esas risas y demostrar que la madame tiene razón.

Mi grupo de trabajo es excelente, somos Un francés, un holandés, una Koreana, una brasileña y yo, el mexicano.

En seis semanas tenemos que exportar un producto que jamás haya sido exportado a un país en específico y tener suficientes razones para poder decir que funcionaría, a que mercado lo mandaremos y por qué.

Como se darán cuenta estoy contento, pero más que eso estoy ansioso de tomar la clase del día de mañana, que es la razón principal (junto con mercadotecnia Internacional) por la que estoy en esta escuela: Sport Marketing.

Esta materia es la punta de lanza de mi principal objetivo a futuro, es la materia que le dará validez a proyectos que ya estoy haciendo aún sin ella, y que me abrirá la puerta a una futura maestría o especialidad.

Todo está fríamente calculado, solo falta un poco de suerte y mucho trabajo.

Por lo pronto hay que disfrutar estos momentos y la escuela, ya que será difícil con proyectos y trabajos, pero a la vez es un honor prácticamente representar a tu país delante de un grupo con tantos extranjeros, ya que aunque somos jóvenes, créanme que a nadie le vale como lo ven los demás, nadie quiere ser el payasito de la fiesta y sobretodo veo que si existe nacionalismo en cada uno de los estudiantes.

Les dejo unas cuantas fotos (en facebook) del camino que tengo que tomar para llegar a mi escuela, es un barrio bastante parisino, donde se encuentra el canal de San Martín que conecta con el río Sena. En ese canal puedes acostarte, relajarte o ponerte a hacer la tarea, y una calle más delante de encuentra la escuela.

Pronto les pongo fotos de mi barrio y mi pecera, por lo pronto les deseo un Feliz día de la independencia y que disfruten su puente al máximo, ya que valientes influenzonzos como nos sacrificamos para que pudieran tenerlo.

Un abrazo

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