sábado, 5 de septiembre de 2009

Despedir desde el recuerdo

Saludos a todos, este es el blog donde publicaré las entradas sobre esta experiencia, si bien también las pondré en Facebook, gracias a dios tengo una vida y varios amigos fuera de Facebook, por lo que les presento diarios-de-paris.blogspot.com

“por eso el día en que tomamos el avión de regreso a México, sabía que no podíamos hacer más actos simbólicos, había que irse ya. El adiós a la isla preferimos darlo desde la memoria”

Antonio Rosique, Liverpool 2006
Hace unos tres años, cuando cerré abruptamente una de las más grandes experiencias de mi vida me sentía incompleto. Me había marchado del pueblo, del país, de la Torre con un clásico “nos vemos después del verano, estaré aquí en Septiembre”.

Y Septiembre nunca llegó. Empecé mi último año de prepa en México, atormentado por no haberle dicho chao a la Torre Eiffel, no haber abrazado a mis amigas porque pensaba que los vería dentro de dos meses, no haber pagado mi cuenta en los Kebabs y sobre todo, no haber usado mis enchiladas gratis en el Restaurante Mexicano “El solecito”.
La sed de revancha se fue el día en que leí la última página del libro de Antonio Rosique y Rogelio Roa, hace dos años y que decía más o menos así:

“Pasaron por mi mente todas las cosas que tenía que hacer antes de irme, abrazar a tal o cual persona, ir a éste o aquel lugar, repetir grandes momentos etc. Pero la vida no funciona así, es absurdo pretender que se puede repetir el pasado, por que invariablemente terminamos hundidos en la decepción”
Y encontré en la memoria y el recuerdo la mejor manera de despedirme, por lo que desde hace tres años mi sombra merodea por el pueblo de Poitiers y se echa unos Kebabs con los Argelinos, se ríe de la tienda de los hindús y, sobretodo, sus ecos siguen rebotando cada vez que el Paris Saint Germain juega de local. (ver video ---> http://www.youtube.com/watch?v=iZK2pndzvDg)

¿A qué viene todo esto?

Por cosas del destino (siempre, pero siempre estoy como los salmones, contracorriente) muchas de esas despedidas, tradiciones, cosas y fiestas que tenía planeado hacer para despedirme se fueron por la borda. Todo esto me hizo reflexionar sobre estas “despedidas”, ya que esto, más que 4 meses, es el comienzo de una etapa donde mi ilusión tal vez esté en lugares como Argentina, Uruguay, Costa Rica, Barcelona o Inglaterra, con escalas en mi ciudad, ya que como buen viajero nunca olvido recargar mi corazón, y no hay mejor gasolina que la Sinaloense.

La única gente que piensa en marcharse para nunca volver y comenzar de cero, es la misma gente que jamás ha salido de donde empezó.
Esta semana por mi enfermedad no pude convivir con ustedes, ni pasármela como hubiera querido. Sin embargo recordé que no es necesario después de todo.

Ya que pienso que en realidad una buena parte de mi estará aquí en Culiacán acompañando a la “pandilla” por las calles de la Guadalupe rumbo al estadio de los Tomateros, riéndose de todas las tonteras que se dicen en los ensayos y clases de teatro, renegando en el estadio Banorte por que otra vez perdieron mis Dorados, pero sobretodo dándole consejos en la conciencia a varios de mis buenos amigos mientras levantan su cerveza en alguna cochera los viernes por la noche.

¿Para qué despedirse si tenemos tantos recuerdos para estar aquí?
Hoy este Septiembre no es más una revancha, sino una página nueva llena de historias que contar, imagenes que ver y cosas que aprender.

Les mando un abrazo y los invito a acompañarme leyendo mis experiencias

Hasta pronto, hasta siempre.

Javier

3 comentarios:

  1. Los que te queremos, te hemos segido y te seguiremos siempre, deseosos se saber y vivir tus experiencias a través de los párrafos en este Blog, ¡Suerte viajero! y como dice el hermoso himno francés "Marchemos hijos de la patria...a conocer, crecer y vivir", que los vientos te sean favorables.

    Tu tío Eduardo

    ResponderEliminar
  2. Mucho éxito Javier! mis mejores deseos hoy, siempre y hasta donde sea...:)

    un abrazo,

    Juan Manuel Vargas

    ResponderEliminar
  3. Se que ahora estarás en algún lugar sobre el atlántico, pensando y pensando. Te queremos ver de regreso y con bien

    ResponderEliminar